
¿Como estáis llevando la incorporación al trabajo?
Después de estos meses de confinamiento nos ha cambiado nuestro día a día en el trabajo, y hemos tenido que adaptarnos a un nuevo medio: el teletrabajo.
El coordinador de ensayos clínicos está hecho para estar en el hospital y dar soporte al equipo investigador y sobre todo a los pacientes. Muchos de nosotros no hemos podido separarnos del hospital, sobre todo por el aumento de ensayos que han surgido con motivo de la pandemia y para poder encontrar un tratamiento efectivo y la ansiada vacuna. Otros muchos hemos podido teletrabajar y hacerles llegar la medicación vía mensajería a los pacientes a domicilio, cosa que es de agradecer a los promotores, la celeridad con la que muchos de ellos se adaptaron y resolvieron la papeleta. Ahora que ya estamos incorporados, volvemos a programar las visitas de los pacientes “in site” las visitas de los monitores (me gustaría que vierais mi calendario del mes de Junio, no hay día sin monitor). Pero esto no acaba aquí…
Con la llegada de “nueva normalidad” existe una presión sin precedentes sobre la investigación, el desarrollo y la fabricación de la industria biofarmacéutica, que estamos comprometidos a cumplir con seguridad y calidad. Esta situación tiene que hacernos reflexionar. Muchos de los ensayos proporcionan a los pacientes bono-taxi, les pagan el kilometraje de los desplazamientos si viven fuera de la ciudad, tickets restaurante para las visitas mas largas o que requieren ayuno, son ciertas comodidades que se le proporciona al paciente para poder hacerle el camino más fácil. Los promotores y farmacéuticas deben de adaptarse a la situación actual incrementando estas medidas. El otro día tuve una llamada de selección de centro para un nuevo ensayo, y como sugerencia mía personal, creo que sería interesante que los promotores de los ensayos aprendieran a contemplar nuevas opciones dentro de los protocolos. Como incluir la posibilidad de, por causa de fuerza de mayor (estado de alarma, se me ocurre así) haya “home visits” (ya las hay, pero suelen no llevar medicación), pues aunque tengan administración de medicación, pero que cuenten con esa posibilidad ya incluida en el protocolo. El contrato para estos casos, ya incluido en la memoria económica, de empresas de enfermería a domicilio, para poder llevarlas a cabo. Y no que (espero no parecer agorera) si hubiese un repunte de casos y tengamos que volver al confinamiento, tengamos que improvisar, o en el peor de los casos, que lleven al extremo a los pacientes de tener que casi-abandonar el tratamiento del ensayo, por no contemplar esta posibilidad, como una nueva realidad que nos ha tocado vivir. Llevara mucha burocracia, papeles, contratos, personal externo implicado, pero creo que es mejor prevenir, antes que poner parches y que los pacientes se vean afectados, y por ende la calidad de los datos del ensayo.
Ahora viene una nueva etapa de ponernos al día, contestar muchas “queries” (en mi Ctrl+V esta ya tatuado «Due COVID situation this visit was performed by phone»), aceptar muchas desviaciones de protocolo, continuar proporcionando el bienestar de todos los pacientes de ensayo, y afrontar día a día con la misma ilusión que antes de, eso si con mascarilla, claro.
Y a vosotros, ¿que os parece esta «nueva normalidad»? ¿Creéis que deben de adaptarse los nuevos ensayos clínicos a lo que nos ha tocado vivir? ¿Habéis tenido algún caso curioso? Contarnos y aprenderemos todos.

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